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	<title>cibercondria archivos - Psicología BlaBla</title>
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		<title>Vivir en un mar de dudas</title>
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		<pubDate>Fri, 18 Jul 2025 11:19:26 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>La entrada <a href="https://psicologiasanchinarro.com/cibercondria/">Vivir en un mar de dudas</a> se publicó primero en <a href="https://psicologiasanchinarro.com">Psicología BlaBla</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="wpb-content-wrapper"><div class="vc_row wpb_row vc_row-fluid"><div class="wpb_column vc_column_container vc_col-sm-12"><div class="vc_column-inner "><div class="wpb_wrapper">
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			<h2><strong>¿Somos cada vez más hipocondriacos?</strong></h2>

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	</div>

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			<p>Hace unos días visité a mi médica de cabecera por un problema menor. Como es una persona de lo más agradable, suelo aprovechar las consultas para preguntarle alguna curiosidad que pueda responder sin desbaratarle el breve ratito que la Administración concede a cada paciente de la sanidad pública.</p>
<p>En esta ocasión, mi pregunta se centró en una cuestión sobre la que me apetecía escribir y que da título a este post: ¿Somos cada vez más hicopondriacos?</p>

		</div>
	</div>

	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
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			<p>—<em>Sin duda</em> —contestó mi querida doctora— <em>y con un agravante: el paciente ya viene diagnosticado de casa y solo busca la confirmación de su propio diagnóstico y un medicamento milagroso. Ha analizado al detalle cada uno de sus síntomas, leído todo tipo de artículos (algunos absolutamente descabellados), ampliado las fotos más espectaculares y escuchado a varios gurús de la salud (algunos más descabellados todavía).</em></p>
<p><em>Dado que el algoritmo suele premiar las imágenes y contenidos más llamativos —para mantener al público pegado a la pantalla cuanto tiempo sea posible—, los casos mostrados al hacer una búsqueda son, con frecuencia, los más aparatosos. El paciente se queda con eso. Pero la realidad es que, por regla general, solemos tener patologías bastante más vulgarcitas.</em></p>
<p><em>Hace algunos años, cuando se emitió la famosa serie House, los médicos observamos un aumento considerable de personas que creían tener lupus, la patología estrella de la serie. Por supuesto, hay pacientes que padecen lupus (donde, por cierto, hay categorías bastante menos floridas que las tratadas por el Dr. Gregory House), pero un cansancio transitorio o la aparición de algunas manchas en la piel pueden tener muchas otras causas. Me he encontrado con algunos supuestos lupus que resultaron ser astenias primaverales que desaparecieron con la llegada del verano.</em></p>

		</div>
	</div>

	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
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			<p>Los datos confirman la experiencia práctica de mi doctora. Según el <em>VII Estudio de Salud y Estilo de Vida de Aegon</em> (febrero 2025), hasta un <strong>53,2 % de los españoles</strong> afirma autodiagnosticarse a través de la red. Y se calcula que, entre la población europea, <strong>1 de cada 5 citas médicas</strong> es resultado de miedos alimentados por búsquedas digitales.</p>

		</div>
	</div>

	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
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			<h3><strong>La duda como hábito</strong></h3>

		</div>
	</div>
<ul class='dt-sc-fancy-list   circle-bullet'>
<li>La pandemia y restantes crisis globales han generado nuevos motivos de preocupación. Entre esos motivos, la salud física y mental ocupa un lugar preponderante.</li>
<li>La sensación de inestabilidad laboral y económica agrava el estrés, lo que se traduce mayor preocupación por el cuidado físico y mental.</li>
<li>La presión social a través de las redes por el cuerpo, la dieta y el bienestar intensifica las conductas de autocuidado.</li>
<li>La disponibilidad generalizada de dispositivos portátiles y apps de salud conducen a la hipervigilancia de los síntomas y sensaciones corporales.</li>
<li>La sobrecarga informativa —a través de Google, redes y webs médicas— agudiza la <a href="https://psicologiasanchinarro.com/ansiedad-como-copiloto/">ansiedad</a>.</li>
</ul><div class="ult-spacer spacer-69dfc6d8e90fa" data-id="69dfc6d8e90fa" data-height="20" data-height-mobile="20" data-height-tab="20" data-height-tab-portrait="" data-height-mobile-landscape="" style="clear:both;display:block;"></div>
	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
		<div class="wpb_wrapper">
			<p>Psicólogos y médicos advierten sobre esta nueva forma de<em><a href="https://psicologiasanchinarro.com/trastorno-ansiedad-enfermedad/"> trastorno de ansiedad por enfermedad</a> digital o, como suele denominarse coloquialmente, cibercondria</em>, que lleva a:</p>

		</div>
	</div>
<ul class='dt-sc-fancy-list   circle-bullet'>
<li>la revisión frecuente de todo tipo de constantes vitales (frecuencia cardíaca, calidad del sueño, pasos dados, etc.).</li>
<li>la preocupación por signos menores de enfermedad aunque no haya razones de alarma objetivas.</li>
<li>la búsqueda compulsiva de información médica en internet.</li>
</ul><div class="ult-spacer spacer-69dfc6d8e91ee" data-id="69dfc6d8e91ee" data-height="20" data-height-mobile="20" data-height-tab="20" data-height-tab-portrait="" data-height-mobile-landscape="" style="clear:both;display:block;"></div>
	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
		<div class="wpb_wrapper">
			<p>Quienes la viven lo describen como estar atrapados en un mar de dudas: <em>«¿Será grave este síntoma?» «¿Estaré exagerando?» «¿Y si mañana me despierto peor?». </em> Las búsquedas en internet se multiplican y, con cada clic, la ansiedad aumenta, porque cuanto más leemos para calmarnos, damos con nuevos motivos de inquietud.</p>

		</div>
	</div>

	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
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			<p><strong>El valor de un interlocutor humano</strong></p>

		</div>
	</div>

	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
		<div class="wpb_wrapper">
			<p>La duda moderada es un mecanismo de supervivencia. Nos protege frente a las decisiones impulsivas, nos ayuda a reflexionar, prevenir, evitar riesgos y, cuando es necesario, buscar soluciones. Si la duda es patológica y nunca termina de resolverse (un motivo de duda es reemplazado por otro), ocasiona conductas repetidas de evitación o reaseguramiento para calmar la ansiedad e interfiere en la vida diaria, solo hay una respuesta verdaderamente útil: es el momento de solicitar ayuda profesional.</p>

		</div>
	</div>

	<div class="wpb_text_column wpb_content_element " >
		<div class="wpb_wrapper">
			<blockquote><p>
Cuando se trata de salud —física o mental—, tener un interlocutor de carne y hueso puede ser de lo más saludable y tranquilizador. Y diría más: ante una patología realmente complicada, tener a un ser humano con la formación adecuada y, no digamos ya si tiene una buena capacidad de <a href="https://psicologiasanchinarro.com/escucha-consciente/">escucha</a>, es sencillamente imprescindible.
</p></blockquote>

		</div>
	</div>
</div></div></div></div>
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