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	<title>paternidad archivos - Psicología BlaBla</title>
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		<title>La paternidad cambia la vida</title>
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		<pubDate>Fri, 09 Oct 2026 17:05:00 +0000</pubDate>
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			<h2><strong>Padres y psicología perinatal</strong></h2>

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			<p>Estos nueve meses de espera han sido una bomba de adrenalina. Has pasado por todas las emociones imaginables: la alegría de la noticia, el susto que os llevasteis cuando Julia tuvo aquel golpe con el coche, el nerviosismo de asistir a las ecografías (te preguntas si tanta información sobre el embarazo no estará afectándote), el ver nacer a tu hijo y escuchar, con el estómago contraído, el primer llanto con el que saluda a la vida. Tenerlo entre brazos con ese gorrito que la enfermera le ha hecho sobre la marcha con un pañal para que «no se enfríe». Se lo repites a tus amigos: nadie puede imaginar lo que es ser padre sin serlo.</p>
<p>Por eso ahora no entiendes por qué estás así.</p>
<p>Han pasado seis semanas desde que nació vuestro hijo. Te sientes cansado, pero sabes que eso forma parte de tener un recién nacido en casa. Lo que no esperabas era sentirte tan irritable, discutir tanto con Julia y tener cada vez menos ganas de ver a tus amigos.</p>
<p>Cuando vuelves del trabajo, piensas a veces lo que te espera al llegar a casa y te sorprendes deseando que el trayecto dure un poco más. Después te sientes fatal por haberlo pensado.</p>
<p>Quieres a tu hijo. Quieres a Julia. De eso no tienes la menor duda. Entonces, ¿qué te está pasando?</p>

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			<h3>La responsabilidad de que alguien dependa por completo de ti</h3>

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			<p>Durante el embarazo, la atención se centra por completo en la madre. Es ella quien experimenta los cambios físicos del embarazo, afronta el parto y necesita recuperarse. Ahora, tu hijo está aquí y tu vida da un vuelco de noventa grados.</p>
<p>Hasta hace nada, Julia y tú disponíais de vuestro tiempo. Erais libres de salir a cenar o de quedaros viendo una película sin preocupación alguna. Ahora da la impresión de que hasta mantener una conversación sin interrupciones es complicado.</p>
<p>También ha cambiado vuestra relación. Julia está cansada, tú también. Algunas decisiones sobre el cuidado del niño acaban en discusiones.</p>
<p>Sabías que tener un hijo cambiaría inevitablemente vuestra vida. Pero no tenías ni idea de cómo te iban a afectar esos cambios.</p>

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			<h3><strong>¿Por qué me siento así?</strong></h3>

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	</div>

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			<p>Cuando deseas un hijo —y no digamos si llevas mucho tiempo buscándolo— es difícil que un padre reconozca (incluso ante sí mismo) sentir malestar en unas circunstancias que, por anheladas, debieran ser motivo de felicidad.</p>
<p>Algunos hombres experimentan síntomas de ansiedad o depresión durante el embarazo de su pareja o después del nacimiento. La irritabilidad, la pérdida de interés por actividades que antes disfrutaban, la preocupación excesiva o el distanciamiento de la pareja son algunas de sus manifestaciones.</p>
<p>Las dificultades habituales de adaptación a la paternidad no constituyen, por sí mismas, un trastorno psicológico. Las primeras semanas con un bebé son, por lo general, exigentes. El niño requiere atención continuada y el cansancio termina afectando al estado de ánimo. Pero si el malestar persiste, aumenta o interfiere en la vida cotidiana, es conveniente consultar con un profesional.</p>

		</div>
	</div>

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			<h3><strong>También tú puedes necesitar ayuda</strong></h3>

		</div>
	</div>

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			<p>Un padre puede tardar en reconocer que necesita ayuda porque no identifica lo que le ocurre como un problema emocional. Quizás lo atribuya al trabajo, a la falta de sueño o a las discusiones con su pareja. O puede considerar que no tiene derecho a quejarse. Su pareja ha pasado por el embarazo y el parto, y al lado de eso, lo suyo es algo menor. Pero el hecho constatable es que no se siente bien y eso está afectándole tanto a él como a su pareja.</p>

		</div>
	</div>

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		<div class="wpb_wrapper">
			<blockquote>
<p>Cuando esto sucede, un profesional puede ayudarte a identificar qué está ocurriendo, a cuestionarte algunas explicaciones e incluso a quitarle dramatismo a la situación. También te ayudará a manejar ese malestar sin añadirle sentimientos de culpa.</p>
</blockquote>

		</div>
	</div>
</div></div></div></div>
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